En Laboratorio Dental Novel, la pasión es crear las mejores prótesis y restauraciones para devolverle a las personas su sonrisa completa y funcional. Sin embargo, nuestro principal deseo es que las piezas que fabricamos duren mucho tiempo y que la salud bucal de nuestros pacientes se mantenga al máximo.
Para lograrlo, es crucial ser conscientes de los enemigos diarios de nuestros dientes. Muchos de los alimentos que consumimos y los hábitos que tenemos pueden estar socavando lentamente el esmalte dental y comprometiendo la integridad de nuestra boca.
La buena noticia es que estas condiciones se pueden prevenir con una rutina de higiene oral adecuada.
Los “Dulces” Peligros de tu Dieta
- Azúcares y Carbohidratos Refinados
Las bacterias en nuestra boca aman el azúcar. Cuando consumes dulces, pasteles, refrescos o incluso jugos de fruta en exceso, las bacterias producen ácidos que disuelven el esmalte dental. Lo mismo ocurre con los carbohidratos pegajosos como las papitas fritas o el pan blanco, que se descomponen en azúcares simples y se quedan atrapados entre los dientes.

- Bebidas Ácidas
Las bebidas como los refrescos, el vino, o las bebidas deportivas tienen un alto nivel de acidez. Esta acidez ataca y desgasta directamente el esmalte, un proceso llamado erosión dental. Si bebes estas a menudo, intenta hacerlo con popote (pajita) y no las mantengas en la boca por mucho tiempo.

- Hielo y Alimentos Duros
Masticar hielo, caramelos duros o huesos puede parecer inofensivo, pero ejerce una presión extrema que puede provocar fracturas o astillamiento de los dientes

Pequeñas Acciones con Grandes Consecuencias
Los alimentos no son los únicos culpables. Ciertas acciones diarias pueden causar daños mecánicos o químicos significativos.
- Usar tus Dientes como Herramienta
Abrir botellas, cortar hilos, o sostener objetos con la boca son hábitos peligrosos. Esta presión lateral e inadecuada puede causar desgaste y, lo más grave, fracturas verticales que a menudo requieren la extracción del diente.

- Cepillado Demasiado Fuerte
Creer que un cepillado más fuerte limpia mejor es un error. Un cepillado agresivo puede desgastar el esmalte y, peor aún, dañar las encías, provocando recesión gingival y sensibilidad. Utiliza un cepillo de cerdas suaves y la técnica correcta.

- Fumar y Masticar Tabaco
El tabaco es uno de los peores enemigos de la salud bucal. No solo mancha los dientes y causa mal aliento, sino que también aumenta el riesgo de enfermedad de las encías (periodontitis) y cáncer oral.

¡Cuida tu Sonrisa!
Proteger tus dientes naturales es siempre la mejor inversión. En nuestro laboratorio, trabajamos con la más alta tecnología para crear soluciones de restauración duraderas y estéticas cuando son necesarias. Pero el primer paso siempre es la prevención.
